SEMINARIO DE RESOLUCION ADECUADA DE CONTROVERSIAS
CONFLICTO INTERPERSONAL.
Para
este Trabajo Práctico se ha seleccionado como tema de análisis un “Conflicto
Vecinal” reconocido como “Ruidos Molestos”.
MAPEO DEL CONFLICTO
Para
el siguiente trabajo sobre “Mapeo de Conflicto” se toma como referencia un caso
típico en la actualidad. Se trata de un caso de “Ruidos Molestos” que se
suscitan hasta altas horas de la madrugada en zonas céntricas, en este caso, de
la Ciudad de
Mar del Plata. Los vecinos cansados de no poder “descansar” y tener que
soportar distintas desavenencias, paralelas al tema en cuestión, recurren a la
ayuda de terceros en procura de dar solución a la conflictiva situación.
CAOS EN LA NOCHE
Años atrás un buen programa para disfrutar de la noche marplatense pasaba por cenar en Alem, quedarse a tomar algo y, luego, partir hacia Constitución a bailar. Sin embargo, hace un tiempo esto se modificó. Alem se convirtió en todo en uno. Comés, tomás algo y bailás. Esto ha hecho que la vida del vecino cambiara por completo.
Es que conciliar el sueño se hace casi imposible cuando casi 40 boliches, y resto-bar en un radio de seis manzanas incumplen con la ley. Están con la música, por lo general “marcha”, a todo volumen. Y, lo que es peor, cuando cientos de jóvenes se concentran en las calles, muchos de ellos alcoholizados.
Años atrás un buen programa para disfrutar de la noche marplatense pasaba por cenar en Alem, quedarse a tomar algo y, luego, partir hacia Constitución a bailar. Sin embargo, hace un tiempo esto se modificó. Alem se convirtió en todo en uno. Comés, tomás algo y bailás. Esto ha hecho que la vida del vecino cambiara por completo.
Es que conciliar el sueño se hace casi imposible cuando casi 40 boliches, y resto-bar en un radio de seis manzanas incumplen con la ley. Están con la música, por lo general “marcha”, a todo volumen. Y, lo que es peor, cuando cientos de jóvenes se concentran en las calles, muchos de ellos alcoholizados.
Los
vecinos de Alem están enojados, molestos y hartos de soportar ruidos molestos y
que las puertas de sus casas sean utilizadas como baños públicos, y lo peor es
que se ha convertido en un asunto habitual….
…Esto
generó malestar entre los habitantes de la zona que fueron a reclamar a Inspección General, Defensoría del
Pueblo y Asuntos de la
Comunidad , si no se modifica la situación, "no quedará
otra que recurrir a la
Justicia Ordinaria ".
Redacción 0223.com.ar
Análisis del
conflicto según las pautas del autor Raúl Calvo Soler en su obra “Mapeo de
Conflictos”.-Técnicas para la exploración de los conflictos.-
Fases del Mapeo.
La técnica del Mapeo consta de dos Fases.
1.-
Tipología: se debe reconocer el tipo de conflicto
2.- Elementos: se deberán visualizar los ocho
elementos del conflicto q establece el autor.: Sujetos, Intereses y objetivos,
Poder, Conciencia, Marcos de referencia, Emociones, Relación entre Sujetos y
Coaliciones.
v
1º fase.- Tipología: se sostiene que estamos ante un Conflicto de
tipo Interpersonal-Real que se suscita entre un grupo de vecinos y los
propietarios de locales nocturnos: bares, restaurantes, locales bailables etc,.
Decimos
que es un conflicto real pues adopta todas las características del mismo,
existen diferencias entre las partes, de intereses y objetivos, percepciones,
opiniones, deseos y demás intereses no resueltos por las partes y que éstas
intentan resolver.
2º fase.- Elementos:
Ø
Sujetos: Se identifican claramente dos partes:
o
a) el grupo de vecinos de Alem, zona de Playa Grande de la Ciudad turística de Mar del
Plata.
o
b) propietarios de bares, restaurantes y boliches de la misma
zona.
Ø
Intereses y objetivos: En el caso en cuestión se deducen
intereses y objetivos contrapuestos.
Por un lado los vecinos
residentes y turistas de Alem cuyo interés y objetivo es la tranquilidad y
el descanso reparador, al que todo sujeto tiene derecho a gozar, después de un
día de actividades varias, ya sean laborales o propias de la temporada
vacacional. Está visto que estos objetivos no pueden ser alcanzados debido a
los ruidos molestos que surgen de estos locales comerciales; música a todo volumen,
gritos, motores acelerando, peleas callejeras y demás despropósitos que los
jóvenes, (y no tan jóvenes) noctámbulos, provocan hasta altas horas de la
madrugada.
Por otro lado los propietarios
de boliches y resto-bares que aprovechando la temporada alta de turismo extienden sus horas de servicio
hasta el amanecer. Sacan mesas a la vereda, difunden música al exterior a
volumen alto, expenden bebidas alcohólicas sin discriminación etc.
Se denota que en estos sujetos el objetivo primordial es
económico. Son básicamente, comerciantes que buscan sacar rédito a la
situación, facturando en pocos meses abultadas sumas de dinero aún a costa de
vulnerar los derechos de las personas y las normas de convivencia.
Ø
Poder: recursos que tienen los sujetos para lograr sus
intereses.
Ambas partes pueden lograr sus objetivos e intereses a
través de las normas jurídicas que permiten o prohíben, de acuerdo a la
situación, realizar sus debidos reclamos y/o ejercer sus derechos como
ciudadanos.
Los vecinos perjudicados por los ruidos molestos,
pueden reclamar que se respeten sus derechos invocando entre otros:
El articulo 1973 del código
civil y comercial, que establece, entre otras estipulaciones, que los ruidos
provenientes de inmuebles vecinos no debe exceder la normal tolerancia, aunque
medie autorización administrativa.
El art 74 incisos “a y d” del código de faltas
de la Pcia de Bs
As impone multas a los que con ruidos molestos alteren el orden público.
El art 51 de la ley de medio
ambiente de la Pcia
de Bs As, dice que la autoridad de aplicación debe prever y controlar la
contaminación ambiental por ruidos molestos.
Denunciar en la Oficina de Inspección
General del municipio de Gral Pueyrredón, invocando el art 8 de la ordenanza
8032.
Los propietarios de boliches y resto-bares: pueden reclamar su derecho a
trabajar y ejercer el comercio invocando, en principio, el articulo 14 bis de la Constitución
Nacional. Además deberán:
Presentar
la habilitación correspondiente para ejercer el ejercicio comercial y todos los
permisos relacionados con la actividad: venta de bebidas alcohólicas, limites
horarios, reproducción de música, colocación de mesas en la vía pública,
ocupación de veredas etc. Sin perjuicio de que todas estas autorizaciones deben
ser otorgadas por autoridad competente y no deben vulnerar derechos de
terceros.
Otro
recurso que poseen los comerciantes es el poder económico. Siendo éste, en
ocasiones superior al de los vecinos, buscan imponer sus intereses y objetivos
a través de dádivas a favor de las autoridades, las que sin ningún reparo
aceptan haciendo “la vista gorda” ante las faltas y contravenciones que
provocan, indirectamente, los comerciantes dadivosos.
Ø
Conciencia:
Los vecinos de la zona de Alem, reconocen como interlocutor,
en primer lugar al secretario de la Asociación Vecinal
de Playa Grande y luego a la Inspección General de la Municipalidad de
General Pueyrredón, los vecinos aluden a que una de las Ordenanzas, y
reglamentaciones para la zona de Alem, es que no puede haber lugares con baile.
“Eso se tiene que encargar de controlar Inspección General ya que ningún lugar
de los que aquí funciona, está habilitado para bailar. Pero bajo una fachada
tramposa de resto-bar, después de cierto horario, se transforman todos en
espacios bailables", (comentario del representante vecinal).
En caso de no encontrar
solución a través de los entes administrativos municipales los vecinos acudirán
a la justicia.
"Estamos
esperanzados en que los funcionarios nos convoquen o se comuniquen con nosotros
para ver de qué manera van a efectivizar sus controles, pero si esto no sucede
tendremos que ir a la
Justicia ". (agregó el representante de los vecinos
de Alem.)
Ø
Marcos de referencia:
Los actores se basan principalmente en sus derechos a un
merecido descanso, sobre todo en horas de la noche/madrugada.
Consideran que la zona no es apta para ese tipo de
locales que permiten o provocan disturbios que hacen imposible logar sus
objetivos. (descansar en horarios considerables)
Dicen que las habilitaciones parten de “arreglos” que
hacen los funcionarios con los propietarios de los lugares en cuestión, y que
esos permisos no son acordes a las reglas de convivencia urbana.
Las sospechas de una especie de "arreglo" entre
Inspección General y los dueños de los boliches están latentes, (según dijo el
vecinalista), pero no hay ningún elemento que lo compruebe.
Las sospechas surgen porque, el día anterior y posterior
a la medición, es un infierno pero, llamativamente, el día que Inspección
General pasa a hacer la medición no hay ruido.
Una de las Ordenanzas, y reglamentaciones para la zona de
Alem, es que no puede haber lugares con baile.
"La idea no es ponernos en una postura de que la
gente no trabaje y que no se divierta. Simplemente apuntamos a que se cumplan
las Ordenanzas vigentes”.(representante vecinal)
Ø
Emociones:
Los vecinos de Alem están enojados, molestos y hartos.
Desde hace poco más de tres años sus vidas han cambiado por completo, ya no
están dispuestos a soportar ruidos molestos
No se puede conciliar el sueño, se hace casi imposible
cuando casi 40 boliches, en un radio de seis manzanas, están con la música, por
lo general marcha, a todo volumen. Y, lo que es peor, cuando cientos de jóvenes
se concentran en las calles, muchos de ellos alcoholizados, gritan, cantan, se
descontrolan, y hay muchos casos de violencia.
Entre ambas partes del conflicto se crea un clima de
discordia, ya que los propietarios hacen caso omiso a los reclamos de los
vecinos.
Ø
Relación entre Sujetos:
La relación entre los sujetos enfrentados en este caso es
prácticamente inexistente ya que muchos de los vecinos son veraneantes (asiduos
o no), y no todos los comerciantes son permanentes.
Entre los actores hay una relación de vecindad, ya sea
porque viven en la zona o porque veranean asiduamente en el lugar.
Ø
Coaliciones:
En este conflicto se crean coaliciones entre los vecinos
perjudicados por las actividades que causan este conflicto. Los mismos acuden a
la Asociación
vecinal de Fomento L N. Alem de Playa Grande.
También se forman coaliciones entre los propietarios o
representantes de los distintos comercios o locales bailables y resto-bares
involucrados en el conflicto.
Conclusión personal.
El
conflicto seleccionado encierra un tema muy común en la actualidad.
La
ambición por alcanzar metas cada vez más altas, sobre todo en el ámbito
económico es una cuestión que lleva a
las personas a no tener en cuenta al otro. Raramente la empatía se pone de
manifiesto cuando se trata de facturar, y alcanzar un status socioeconómico
superior.
Las
situaciones de vulnerabilidad a las normas, la falta de respeto por los
derechos del otro, son moneda corriente. Los valores como la solidaridad, la
amistad, las relaciones humanas van desapareciendo y van dando lugar a las
cuestiones materiales. Una cuenta bancaria, un auto de alta gama o un viaje por
el mundo se torna más importante que un saludo cordial o una reunión de amigos.
Quizá
por eso las personas que buscan tranquilidad en lo simple y cotidiano ya no
toleran que el otro avasalle sus derechos más básicos, sobre todo si ese otro
abuso de su poder económico y además se escuda en la complicidad de ciertos
funcionarios públicos que, amparados en su investidura y a cambio de unas monedas, no duda en saltear
artículos constitucionales y mucho menos normas jurídicas provocando con su
actitud infinidades de conflictos entre las personas de buena voluntad.
En
el caso presentado el conflicto es manifiesto. No hay dudas de que los ruidos
molestos son una realidad, identificada sobre todo en zonas donde abundan los
locales bailables.
Los
ruidos molestos no sólo surgen por la música a gran volumen, dado que se toman
precauciones poniendo elementos acústicos que ahogan el sonido, sino los
provocados por aquellos disturbios que se suscitan en el exterior de los
boliches, a la salida de los mismos. El motivo de esto es que las personas
(jóvenes y no tanto) que concurren a estos lugares suelen consumir bebidas
alcohólicas en demasía y eso los lleva a estar eufóricos y, en la mayoría de
los casos esa euforia es difícil de controlar, entonces, como se encuentran
sensibilizados por el alcohol no miden la fuerza de sus comportamientos.
Gritos,
cánticos, corridas, aceleradas de motores, discusiones e incluso peleas suelen
ser objeto de molestia y hartazgo para los vecinos del lugar quienes, con todo
su derecho salen a reclamar para que las autoridades tomen cartas en el asunto
y encuentren una solución que los satisfaga.
En
principio los vecinos no buscan una solución a nivel judicial. Generalmente la
primera reacción es intentar el diálogo con la parte que provoca que el
conflicto surja, pero, al no obtener respuesta positiva, se recurre a las
autoridades para que éstas desplieguen sus herramientas de poder y así poder llegar a un acuerdo. Acuerdo
que puede llegar a través de una negociación, conciliación o mediación, según
las circunstancias.
Una idea original sería que los
vecinos/as perjudicados por este tipo de conflicto, se sienten a negociar con las autoridades municipales y acuerden una
exención impositiva durante el tiempo que duren estas situaciones de malestar.
De
esta forma, quizá, con el incentivo económico, los vecinos no se sientan tan
perjudicados y toleren en mayor medida los ruidos molestos.
Si
esta propuesta no es conveniente para las arcas del Estado Municipal, entonces
tendrán que hacer cumplir las reglas, renunciando a las dádivas que reciben por
parte de los empresarios y ejerciendo sus funciones con responsabilidad.
![]() |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Comentarios...